El cannabidiol (CBD) está ganando popularidad en los últimos años y es por una buena razón. Esta sustancia segura, legal y no psicoactiva es una fantástica opción para aquellos que buscan conseguir los beneficios para la salud del cannabis sin sus efectos psicotrópicos.

Sin embargo, uno de los puntos que generan más dudas sigue siendo su posología.

¿Cuánto CBD debo tomar para mi caso en particular?

- Hay múltiples razones por las que decidir su posología puede ser difícil:

- Los médicos no reciben formación sobre el cannabis en las facultades de medicina, por lo que no pueden hacer recomendaciones sobre su posología.

- Las agencias regulatorias gubernamentales como la FDA no permiten a las empresas realizar recomendaciones detalladas sobre las cantidades a tomar.

- Las investigaciones sobre el Cannabidiol están todavía en sus primeros pasos, lo que significa que hay pocas evidencias sobre cuáles son las dosis apropiadas.

- Cada forma de CBD puede poseer un nivel distinto de potencia.

- Cada cuerpo es distinto, además cada persona pueden tener distintos objetivos a la hora de tomar esta sustancia.

Teniendo en cuenta todos estos factores, no sorprende que mucha gente encuentre complicado saber la dosis correcta que debe tomar tras adquirir su producto. Por lo que, ¿cuánto se debe tomar?

¿Iniciándote en el CBD? Empieza con una cantidad pequeña

Si se está iniciando en este cannabinoide, el mejor consejo es empezar con la dosis mínima posible e ir subiendo de manera gradual hasta alcanzar los efectos deseados. Tal y como sugiere el doctor experto en cannabis Dustin Sulak, "Comienza con poco, ve con calma y no teme recorrer el camino".

Como la mayoría de productos de Cannabidiol esto significa empezar con dosis que van entre 1mg y 10mg. Si así no siente ningún efecto, puede probar con una dosis mayor unas horas más tarde o al día siguiente.

Usa este sistema para encontrar la posología más baja posible que le ofrezca los efectos que busca y después mantense con ella.

Tenga también en cuenta que la Agencia de Estándares Alimenticios de Reino Unido (FSA) aconseja que los adultos sanos no deben consumir más de 70mg al día. Aunque no existen datos que sugieran que sobrepasar esta cantidad le pueda causar algún problema, es una recomendación que merece la pena tener en cuenta.

Factores clave para determinar la posología del CBD

Hay muchos factores que pueden afectar a la cantidad de Cannabidiol que necesita tomar, como la química corporal de cada individuo, la forma en la que viene esta sustancia, el tipo, y la concentración. Aquí se lo mostramos en detalle.

Peso corporal y química del individuo

Es posible que se haya dado cuenta de que sustancias como la cafeína pueden afectar de manera distinta a unas personas y a otras. Eso es debido a que cada persona posee una química corporal distinta y esta afecta en cómo su organismo reaccione ante diferentes sustancias. Existen multitud de diferencias físicas entre cada individuo, y una que es particularmente importante en relación con el CBD es el sistema endocannabinoide.

Es posible que su sistema endocannabinoide sea más sensible a los efectos de los cannabinoides, por lo que necesitaría tomar menos para notar sus efectos, o que suceda todo lo contrario, y necesitará tomar más cantidad. Por ejemplo, hay gente con genes que metabolizan los cannabinoides más rápido, por lo que necesitan más cantidad para obtener los mismos efectos. Del mismo modo, algunas personas pueden metabolizar los cannabinoides de manera más lenta, por lo que con una cantidad menor obtendrán los mismos efectos.

Además de esto, el metabolismo y el peso corporal son importantes factores individuales que afectarán su posología. En concreto, las personas de mayor tamaño necesitan más cantidad que las de menor tamaño.

Forma de CBD

Otro factor clave que afecta su posología es el tipo de producto que vaya a tomar. Esto se debe a que cada forma de tomar el Cannabidiol posee distintos niveles de biodisponibilidad (la parte de la sustancia que el cuerpo absorbe en el flujo sanguíneo y que reporta efectos beneficiosos). Para tener una referencia, una sustancia inyectada directamente en sangre posee una biodisponibilidad del 100%.

El aceite de Cannabidiol posee una buena biodisponibilidad gracias a que se absorbe directamente en la sangre a través de los capilares que se encuentran bajo la lengua, y es la forma que se considera estándar para tomar ese producto.

De igual modo, los e-líquidos con CBD que se vapean con un cigarrillo electrónico poseen una biodisponibilidad similar a los aceites.

Por otro lado, las cápsulas y los comestibles poseen una menor biodisponibilidad ya que han de pasar por el tracto digestivo y por el hígado antes de entrar al torrente sanguíneo y comenzar a proporcionar sus efectos.

Una reciente investigación estima que la biodisponibilidad de las cápsulas y comestibles están en un rango de entre el 13-19%, lo que significa que entre el 81-87% del cannabinoide que toma de esta forma nunca llega al flujo sanguíneo donde puede lograr sus efectos beneficiosos.

Debido a esto, las personas que lo toman de forma oral pueden necesitar mayor cantidad para conseguir los mismos efectos que con el sublingual o el inhalado.

Tipos de CBD: Aislado y Espectro Completo

Otro de los factores que intervienen en su posología depende de si está utilizando aislado o de espectro completo.

Mientras que el aislado no contiene otra cosa salvo puro Cannabidiol, los productos de espectro completo también incluyen la gama completa de cannabinoides, terpenos, flavonoides y otras sustancias beneficiosas que se encuentran en el cannabis.

El CBD de espectro completo y el de amplio espectro son más efectivos que el aislado debido a lo que se conoce como efecto séquito, la sinergia entre todos esos componentes del cannabis. Este efecto está respaldado por investigaciones que muestran que las elaboraciones con el de amplio espectro requieren cantidades menores para conseguir efectos similares a los del Cannabidiol puro. 

En este sentido, necesitará tomar dosis más altas del aislado para conseguir el mismo nivel de efectividad que poseen los productos de espectro completo.

Concentración 

Incluso usando el mismo tipo y forma de CBD, la concentración de su producto también afecta a la cantidad que necesita tomar. Por ejemplo, una gota de un aceite de Cannabidiol de una marca puede contener tan solo 1mg, mientras que otro producto puede tener 5mg por gota.

Por eso debe tener en cuenta la potencia de su producto (la concentración que hay en una gota de aceite, cápsula, crema u otro producto) y ajustar la cantidad acorde a ella.

¿Es posible excederse en la toma?

Dada la falta de información que acompaña su posología, hay mucha gente preocupada, con razón, sobre tomar demasiado. Aunque existen informes de efectos secundarios leves como la boca seca, somnolencia, mareos, y diarrea, en general el CBD es una sustancia tremendamente segura.

De hecho, hay estudios que han demostrado que incluso la toma diaria continuada de dosis de hasta 1500mg son óptimamente toleradas.

Escoger la dosis correcta 

En definitiva, su dosis ideal depende de múltiples factores, incluyendo su propia genética, la forma y el tipo de CBD que use, así como su concentración.

En última instancia, la mejor forma de averiguar cuál es la cantidad ideal que se debe tomar es empezar con poco e ir progresivamente aumentando la cantidad hasta que note los efectos deseados. Como consejo final, tenga en cuenta que los efectos del Cannabidiol no son tan aparentes como puede ocurrir en muchos otros suplementos. Es posible que le parezca que no está funcionando; por eso es importante prestar mucha atención a su cuerpo y ser consciente de cambios sutiles.

Además, hay personas que han notado que no responden al CBD de inmediato, y es tan solo tras varios días o semanas de uso cuando han podido observar efectos.